Un entorno privilegiado
En Sotogrande, en el sur de España, donde el clima es templado y la luz acompaña la vida durante la mayor parte del año. La arquitectura encuentra un entorno privilegiado en el que fundirse con el paisaje.
Habitar el paisaje
Habitar es ocupar un espacio de forma continua, hacerlo propio y establecer una relación íntima y duradera con él.
En este contexto, la Casa Redonda surge como una vivienda que no se limita a asentarse en el terreno, sino que, más bien, lo habita plenamente. Así, entre interminables olivares y sobre un terreno de suave pendiente, la casa se integra en su entorno. Además, se erige sobre una plataforma sólida y definida que afirma su presencia y establece un plano horizontal desde el que contemplar el paisaje.
Estructura
Seis pilares se anclan en el olivar, sosteniendo un techo que los protege al tiempo que permite que penetre la luz filtrada.
Su posición elevada ofrece unas vistas ininterrumpidas de 360 grados sobre los campos. Reforzando la sensación de apertura y conexión con el entorno. El interior se extiende hacia el exterior en forma de piscina, entablando un diálogo con la sutil pendiente natural del terreno.
Materialidad
El hormigón es el material principal, articulado a través de diferentes acabados. Texturizado en la base para permitir que la vegetación trepe y se afiance, y liso en la parte superior. Donde expresa un carácter más refinado. Las paredes de cristal disuelven los límites entre el interior y el exterior. Mientras que unos escalones de piedra marrón conducen a la entrada, elevando el acceso y anticipando la experiencia espacial del interior.
El interior
En el interior de la Casa Redonda, un amplio espacio diáfano integra el salón, el comedor, la cocina y el vestíbulo de entrada, constituyendo el corazón de la vivienda. En el extremo opuesto se encuentran dos dormitorios con baño en suite, cada uno de ellos conectado a su propio patio privado. Además de un tercer patio compartido que amplía las posibilidades de luz, intimidad e interacción.
El acceso a este ala se realiza a través de un amplio vestidor y un cuarto de baño que se convierte en el espacio más singular de la casa: una estancia espaciosa y apartada concebida como un lugar íntimo para la conexión personal.
El patio
En su centro, la Casa Redonda tiene un patio circular ajardinado actúa como una ventana privada al cielo, transformando una función tradicionalmente secundaria en una declaración arquitectónica principal: un auténtico templo del cuidado personal.
Materialidad
Los tonos oscuros armonizan con el paisaje circundante. La casa busca la integración más que la prominencia. El mármol, los morteros de cal, el hormigón y la madera se unen en una composición cálida que invita a una vida de calma, equilibrio y tranquila contemplación.
Casa Redonda
Sotogrande, 2026
Anteproyecto
VISUALIZACIÓN
Spectrum Vis


